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jueves, 12 de diciembre de 2013

Vestir para amamantar

Hace un tiempo una amiga que también tiene a otra preciosidad un par de meses menor que mi hija, me preguntó por la ropa que usaba para dar el pecho y la conversación que tuvimos es la que inspira esta entrada del blog.

Sinceramente vestirse para amamantar y poder hacerlo en público sin mucha preocupación y sin tener que llevar un pañuelo que tape a nuestros bebés -que a veces se agobian-, a la vez que nuestro busto, es posible. La técnica que sigo ha sido depurada a lo largo de estos meses, pero no hubiera sido posible llegar aquí sin los consejos de otra amiga que me saca tres meses de ventaja en esto de la maternidad. Ella me recomendó que usara doble camiseta si no quería enseñar tripita cuando me levantara lo que llevara por arriba para dar el pecho. Y prácticamente desde el principio, incluso en verano -también durante la semana de vacaciones en España-, llevé puestas dos camisetas, obviamente con esas temperaturas, la de abajo era básica de tirantes.

La siguiente cosa que descubrí con la experiencia es que levantar camisetas para dar el pecho no está mal, pero si lo que tengo que levantar es un jersey suele suponer un engorro, así que he descubierto que es más sencillo llevar rebecas para desabrochar sobre las camisetas básicas que podremos bajar para liberar el pecho. Así que concretando, las camisetas de botones, rebecas cerradas y camisas abotonadas por delante resultan más cómodas e incluso discretas a la hora de amamantar.

En mi caso considero necesario el tener bastantes prendas para cambiarme ya que, además de que durante la succión mi hija a veces me mancha, siento que mi sudor es más fuerte durante la lactancia. No sé si es normal y si a más mujeres les sucede, pero hay días que me tengo que duchar varias veces tratando de contrarrestar el olor, y por consiguiente cambiarme de ropa. También es cierto que puede ser que el olfato se me haya afinado bastante, porque según mi marido soy un poco exagerada...

Los modelitos de H&M, tanto los de maternidad como los normales, son bastante asequibles y variados, pero lo que más me gusta para el periodo de lactancia son los sujetadores de algodón; cómodos, sencillos y, al ser básicos, no llaman mucho la atención porque parecen sujetadores cualquiera, pero de cada tiranta, no muy gruesa, nace una pestaña en la que se engancha la tela que cubre al pecho y son fáciles de retirar incluso con una sola mano. A diferencia de los sujetadores de maternidad de toda la vida no son nada aparatosos, e incluso me atrevería a decir que son estéticos.

Ser madre no significa tener que cambiar de estilo, ni siquiera durante el embarazo. En la actualidad, cada vez más cadenas de ropa se implican en el diseño de prendas con tallaje y comodidades para ese periodo de la vida por el casi todas las mujeres desfilan, la maternidad. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

El armario de un bebé

Antes de que los bebés nazcan sus padres van organizando la ropita, las sábanas y todo accesorio o juguete, ya sea nuevo o de segunda mano, para preparar la llegada de una nueva vida. En mi caso por ejemplo tenía muchas cosas usadas, aunque contaba también con ropa nuevecita que nos habían regalado para la niña. Eso hacía un total de... muchísima ropa, tanta que hubo prendas que mi bebé nunca se puso, y otras que sólo llego a llevar una vez.

El dejar la organización para última hora puede dar como resultado un poquito de caos en los cajones y perchas, ya que en la recta final del embarazo estamos bastante cansadas, y yo por ejemplo terminé por guardar toda la ropa junta, la de recién nacido, la de a partir de tres meses e incluso la de seis. Al final lo que tuve fue un armario desorganizado (aunque colocado por colores) en el que yo podía encontrar algo que ponerle a mi hija porque más o menos sabía lo que había en él y porque a simple vista distinguía lo que le podía estar bien y lo que no, pero por ejemplo para su padre el armario era un completo caos.

Al final, como decía, hubo ropa que ni siquiera llegue a ponerle porque mi bebé nació en julio y muchas prendas eran de invierno, pensando en que aquí en Inglaterra no habíamos conocido lo que era un verano de verdad. Pero resulta que el verano de sol y calor llegó, mi niña vivió sus primeros meses de vida en un verano genuino, y casi nada de lo que tenía era aprovechable. Jerséis de punto, patucos de lana o camisetas de manga larga quedaron colgados o guardados en los cajones, hasta que poco a poco las prendas que se iban quedando pequeñas empezaron a ser sustituidas por otras nuevas, ya que la cantidad de ropa de recién nacido era exagerada, siendo escasa en las tallas posteriores.

Desde la experiencia considero que el armario de un bebé tiene suficiente espacio para guardar todas las cosas, pero que se puede hacer de manera más práctica de la que yo lo hice. Por ejemplo, la organización por colores es práctica, pero antes, también debemos organizar los tipos de prendas. Pantalones cortos, pantalones largos, camisetas de manga corta, camisetas de manga larga, jerséis, gorros, baberos... Para todo ello se pueden usar compartimentos u organizadores, además de cajas; pero especialmente si van con tapa, que no se nos olvide etiquetar avisando del contenido, por si en un momento dado no somos nosotras las que echamos mano a la ropa.

También sería útil quitar de la vista todo aquello que todavía no le sirva y que pueda llevar a confusiones, esto por ejemplo yo no lo hice y es lo que a mi marido le pone de los nervios. Asimismo, la ropa que se le haya quedado pequeña debemos quitarla del armario para dejar hueco a las nuevas tallas, así que constantemente habrá que revisar el armario, primero para guardar el orden y segundo para supervisar que las ropas sigan siendo útiles. Además también es conveniente dejar un espacio para los zapatos, que aunque en los primeros meses de vida estos no son muy útiles para los niños, seguro que recibiréis algún regalo de este tipo.

Y hablando de utilidad, os contaré el tipo de ropa que a mi me parecía más práctica, especialmente durante las primeras semanas: además de las prendas de algodón, los pijamas y camisetas con cierre delantero ¿El motivo? mi bebé se agobiaba menos a la hora de vestirla y desvestirla, además de que como todavía no controlaba el cuello debíamos andar con especial atención a la hora de ponerle camisetas por la cabeza, y por otro lado yo estaba más tranquila porque, cuando la vestía, el ombligo quedaba a la vista y podía manejarla con más cuidado.

Mi consejo es organizar las cositas con tiempo, antes de que llegue la semana 36, ya que el último mes es el más cansado. Es el mes en el que ya pesa la barrigota, y en el que sentimos mucho sueño y, aunque no logremos encontrar la postura, hay que aprovechar para descansar, no para organizar el armario del bebé.